Guía de selección de platos accionados
Garras blandas o duras para torno CNC: cómo elegir
Las garras definen el contacto, la superficie de apoyo, las referencias y la repetibilidad del amarre.
Las duras se utilizan habitualmente en material en bruto y desbaste. Las blandas se mecanizan para adaptar el perfil y ampliar el apoyo. Las especiales resuelven formas, paredes, superficies o referencias que no admiten garras estándar.
Tipo y número de garras son decisiones distintas. Un mismo plato puede necesitar varios materiales y perfiles. Para el número de garras, consulte platos de dos, tres y cuatro garras. Para una introducción general, consulte qué es un plato accionado.
Criterio inicial
Utilice garras duras en desbaste y superficies en bruto que admiten sus contactos. Utilice blandas cuando necesite mecanizar el perfil, ampliar apoyo, repetir posición o proteger superficies acabadas mediante contacto adaptado.
Utilice garras especiales cuando las estándar no apoyen correctamente perfiles, paredes delgadas, referencias particulares o longitudes cortas de amarre.
Defina las condiciones del contacto:
- ¿qué superficie tocarán las garras?
- ¿está en bruto, acabada o es sensible a deformación?
- ¿qué área de contacto necesita?
- ¿la forma es redonda, cuadrada, rectangular o especial?
- ¿hay que mecanizar un perfil?
- ¿se realizará desbaste, acabado o producción repetida?
- ¿coincide la interfaz con el modelo de plato?
¿Qué son las garras duras?
Son garras con superficies resistentes para amarre general, material en bruto y desbaste, cuando la pieza admite ese contacto.
Aplicaciones habituales:
- barras en bruto;
- fundiciones o forjas;
- desbaste en torno;
- amarre general;
- superficies que se mecanizarán después de sujetar;
- contacto resistente sin adaptación frecuente del perfil.
En superficies acabadas o paredes delgadas pueden concentrar esfuerzos y dejar marcas. Compruebe perfil, contacto, fuerza, material y corte.
¿Qué son las garras blandas?
Son garras mecanizables para adaptarse al diámetro, perfil o referencia de la pieza. El contacto adaptado puede ampliar el apoyo y facilitar la repetición de posición.
Aplicaciones habituales:
- superficies acabadas;
- producción repetida;
- paredes delgadas o piezas sensibles a deformación;
- mayor área de contacto;
- amarre con perfil adaptado;
- piezas cortas que necesitan apoyo axial o radial;
- referencias de posición controladas.
Su precisión depende del diseño, mecanizado, posicionamiento, contacto y estado de plato y máquina.
Consulte los productos KORRETTO garras blandas y duras para torno.
Comparación de garras
Confirme la elección con modelo, interfaz, plano y proceso.
| Criterio | Garras duras | Garras blandas |
|---|---|---|
| Función principal | Amarre general y contacto resistente | Contacto adaptado al perfil y apoyo repetible |
| Superficie habitual | Material en bruto o superficie que se mecanizará después | Superficies acabadas, semiacabadas o de referencia |
| Contacto | Más concentrado si el perfil no coincide con la pieza | Mecanizable para ampliar la zona de apoyo |
| Operación habitual | Desbaste y amarre general | Acabado, lotes y piezas delicadas o perfiladas |
| Marcas | Mayor riesgo en superficies delicadas | Menor riesgo con diseño y mecanizado adecuados |
| Repetibilidad | Depende del contacto, estado y preparación | Favorecida por un perfil mecanizado correspondiente a la pieza |
| Comprobaciones | Interfaz, superficie, material y esfuerzos | Perfil, contacto, referencias, deformación y acceso |
Elija cada tipo según las condiciones del amarre.
Cuándo elegir garras duras
Cuando se necesita contacto resistente y la superficie admite ese amarre.
Situaciones habituales:
- material en bruto;
- primera operación de torneado;
- desbaste;
- amarre de barras o piezas brutas;
- superficies que no requieren conservar el acabado actual;
- trabajos sin mecanizado frecuente de garras.
Son adecuadas cuando la superficie sujeta se mecaniza después o se busca un contacto sencillo y resistente.
En piezas delgadas, acabadas, recubiertas o deformables, estudie otro contacto y ajuste la fuerza.
Cuándo elegir garras blandas
Cuando hay que adaptar las garras a la forma o repetir el posicionamiento.
Situaciones habituales:
- superficies acabadas o semiacabadas;
- producción repetida;
- perfil de contacto mecanizado;
- paredes delgadas;
- piezas cortas con mayor necesidad de apoyo;
- superficies que deben conservarse;
- referencias de posición controladas.
Un contacto mayor distribuye la carga y puede reducir marcas. Ajuste también fuerza, apoyo y corte según material y espesor para limitar la deformación.
Cuándo se necesitan garras especiales
Cuando las estándar no proporcionan el apoyo requerido.
Casos habituales:
- piezas irregulares;
- formas no redondas;
- superficies opuestas o de cuatro lados;
- paredes delgadas;
- acabados que necesitan contacto distribuido;
- longitud de amarre corta;
- referencias particulares;
- interferencia entre herramienta y garras estándar;
- carga automática con apertura y acceso definidos.
Pueden utilizarse en platos de dos, tres o cuatro garras. Diséñelas según plano, referencias, trayectoria y secuencia.
Para perfiles y número de garras, consulte platos de dos, tres y cuatro garras.
Cómo influyen las garras en precisión y repetibilidad
La precisión depende del conjunto:
- estado del plato;
- interfaz de garras;
- perfil de contacto;
- área de apoyo;
- referencias de posicionamiento;
- rigidez de pieza;
- fuerza de amarre;
- compatibilidad de cilindro y tirante;
- estado de máquina;
- esfuerzos de mecanizado.
Las blandas favorecen la repetición cuando el perfil y la referencia corresponden a la pieza. Las duras son adecuadas para contactos y procesos compatibles. En ambos casos, corrija referencias, montaje y apoyos deficientes.
Para el conjunto hidráulico, consulte platos accionados y cilindros hidráulicos giratorios.
Marcas, deformación y área de contacto
Dependen de la relación entre contacto, fuerza, material y espesor.
Un contacto pequeño concentra fuerza; una pared delgada puede deformarse incluso con garras adaptadas. Distinga material en bruto y acabado para definir perfil y fuerza.
Las blandas permiten adaptar y ampliar el contacto; las duras resisten el amarre de material en bruto. Elija según superficie sujeta y siguiente operación.
Compruebe:
- ¿La superficie es final o se mecaniza después?
- ¿La pieza tiene paredes delgadas o es maciza?
- ¿La superficie está en bruto, acabada, rectificada o recubierta?
- ¿El corte es de acabado ligero o desbaste intenso?
- ¿Es suficiente la longitud de apoyo?
- ¿El perfil coincide con la superficie real?
En piezas deformables, coordine garras, fuerza, longitud de apoyo y secuencia.
Tipo y número de garras
Seleccione por separado el patrón de apoyo y las características del contacto.
El número de garras responde a:
¿Cuántos contactos o direcciones de apoyo necesita la pieza?
El tipo de garra responde a:
¿Qué material y perfil deben tocar la pieza?
Por ejemplo:
- tres garras duras para barra en bruto;
- tres garras blandas para repetir piezas acabadas;
- dos garras especiales para caras opuestas perfiladas;
- cuatro garras adaptadas para piezas cuadradas o rectangulares.
Compruebe tipo, interfaz y perfil aunque el número de garras sea correcto.
Lista de selección
Prepare estos datos para elegir:
- modelo de plato;
- tamaño de plato;
- interfaz de garras;
- dentado y montaje;
- plano de pieza;
- material de pieza;
- diámetro o superficie de amarre;
- estado en bruto o acabado;
- espesor de pared;
- masa y longitud;
- referencias de posicionamiento;
- desbaste o acabado;
- esfuerzos previstos;
- apertura requerida;
- longitud de apoyo;
- espacio de herramienta junto a las garras;
- repetibilidad requerida;
- necesidad de mecanizar las garras;
- carga manual o automática.
Compruebe modelo e interfaz; el diámetro del plato por sí solo no garantiza compatibilidad.
Páginas KORRETTO relacionadas
Recursos relacionados
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia las garras blandas de las duras?
Las duras ofrecen contacto resistente para material en bruto y desbaste. Las blandas se mecanizan para adaptar el perfil, ampliar apoyo y repetir el amarre.
¿Cuándo utilizar garras duras?
En superficies en bruto, desbaste o piezas que admiten las marcas del contacto. Compruebe la interfaz del plato.
¿Cuándo utilizar garras blandas?
Cuando se necesita contacto adaptado, mayor apoyo, repetición de posición o protección de una superficie acabada.
¿Las garras blandas son menos precisas?
No. La precisión depende de su mecanizado, las referencias, el contacto, el estado del plato y el proceso.
¿Pueden reducir las marcas?
Sí, al adaptar y ampliar el contacto. Ajuste también fuerza y corte según el material para preservar la superficie.
¿Cuándo se necesitan garras especiales?
Cuando las estándar no apoyan forma, referencias o contactos: perfiles, paredes delgadas, amarre corto y posicionamientos particulares.
¿Influyen las garras en la fuerza de amarre?
Influyen en cómo se transmite la carga a la pieza. La fuerza disponible también depende de plato, cilindro, tirante, carrera y condiciones del conjunto.
¿Qué datos se necesitan para elegir garras?
Modelo, tamaño e interfaz de plato, plano, material, superficie de amarre, referencias, estado superficial, esfuerzos y repetibilidad.